
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) presentó su primera estimación de producción de soja para la región núcleo, con un volumen proyectado de 17,2 millones de toneladas (Mt). Esa cifra implica una reducción de 600.000 toneladas respecto al horizonte productivo de 40 quintales por hectárea (qq/ha) que se esperaba al inicio de la campaña, antes de que el déficit hídrico y el golpe térmico de enero afectaran los rendimientos potenciales.
Pese a ese ajuste inicial, los pronósticos meteorológicos para la segunda quincena de febrero —que coinciden con el cierre de los feriados de carnaval— abren un escenario de alivio. El informe de la entidad señala que se esperan varias perturbaciones y frentes fríos que podrían normalizar la oferta hídrica en el centro de la región pampeana.
Un cambio de patrón tras el carnaval
El informe técnico indica que entre el 12 y el 18 de febrero se esperan tres episodios de inestabilidad. Aunque habrá chaparrones aislados durante el jueves y el fin de semana del 14 y 15 de febrero, el episodio más amplio y significativo está previsto desde la madrugada del martes 17 de febrero, que coincide con el último día del feriado de carnaval.
El fenómeno respondería al ingreso de un frente frío, que aportaría mayor disponibilidad de agua hacia el final del período. Al respecto, el consultor de la BCR, Alfredo Elorriaga, señaló: “Los próximos siete días podrían marcar el inicio de un cambio en la disponibilidad hídrica del centro de la región pampeana”.
Ese cambio de tendencia resulta clave para frenar el deterioro de los cultivos que no recibieron lluvias en la primera decena de febrero. Mientras algunos sectores ya sumaron entre 30 y 90 mm, otras zonas siguen bajo un estrés hídrico severo.
Estimaciones de producción y rinde
La proyección de 17,2 Mt se apoya en una superficie sembrada de 4,58 millones de hectáreas (M ha) y un rinde promedio estimado de 38 qq/ha. El ajuste del 5% en la expectativa de cosecha responde, sobre todo, a las condiciones climáticas adversas que se registraron entre fines de diciembre y enero.
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Desde la BCR explican que el volumen estimado se mantiene próximo al promedio productivo de los últimos 15 años, de 17,4 Mt, aunque queda lejos del récord de la campaña 2014/15, cuando se alcanzaron 24 Mt con una superficie de siembra un 30% mayor a la actual.
No obstante, el informe aclara que el escenario productivo no está cerrado y que podría producirse una recomposición si se confirman las lluvias previstas para la próxima semana. Según el análisis de la entidad:
“Si las lluvias logran afirmarse en las próximas semanas —sobre todo en los sectores que quedaron al margen— el rinde podría recomponerse y acercarse, e incluso superar, el promedio de la campaña pasada. Todo dependerá de cómo juegue el clima en el tramo final”.
La situación dispar en la región núcleo
El informe de la Bolsa rosarina describe una realidad heterogénea en la zona productiva. Las lluvias de principios de febrero frenaron la pérdida de potencial en buena parte del área, aunque persiste un “corredor crítico” que abarca el 15% de la región.
Ese sector, ubicado en la zona de influencia de Rosario y extendido hacia el oeste y el sur, presenta un panorama complejo. En el departamento Constitución, en el sur de Santa Fe, se calculan daños de entre el 30% y el 40% en la soja de primera. En Bigand, las pérdidas de rendimiento ya superan el 30%, con lotes que podrían perderse por completo si no reciben agua con urgencia. Además, en la zona se observa una elevada presión de plagas como trips y arañuelas, favorecidas por las altas temperaturas.
Por el contrario, en otras subzonas el panorama es más alentador:
- Noreste de Buenos Aires (Pergamino): Las lluvias cortaron el deterioro. Si bien se esperan pérdidas puntuales del 10%, las perspectivas son buenas, con nudos y chauchas bien cargadas.
- Marcos Juárez: Aunque hay pérdidas irreversibles, las precipitaciones detuvieron los recortes; se necesitan nuevos aportes para completar el llenado de granos.
- Carlos Pellegrini: El potencial de rinde se mantiene intacto gracias a los recientes eventos pluviales.
El impacto en la soja de segunda
La soja de segunda fue la más afectada por la falta de agua en enero. Actualmente, el 30% del área está en floración (R2) y el resto se ubica entre el inicio y la plena fructificación (R3-R4). Muchos lotes muestran un crecimiento limitado, sin superar la altura del rastrojo de trigo.
En Bigand, la soja de segunda está en condición de supervivencia y se estiman mermas de producción que podrían llegar al 50%. En contraste, en áreas como Carlos Pellegrini se observa una reactivación de la floración tras las lluvias recientes, lo que alimenta expectativas de que el impacto en el rinde será acotado.
Comparativa con la campaña anterior
La BCR señala que hay factores que permiten ser optimistas sobre una posible recuperación de los resultados finales. A diferencia del ciclo anterior, los cultivos arrancaron la campaña con napas recuperadas tras las lluvias de 2025, y además la evapotranspiración actual es más moderada.
El informe recuerda que durante la campaña 2024/25 la estimación también se había reducido en estas fechas, pero la recomposición de las lluvias en la segunda quincena de febrero y marzo permitió que el rinde promedio “rebotara” hasta 39,4 qq/ha.
Productores y técnicos esperan ahora que el frente frío pronosticado para después del carnaval cumpla con lo proyectado y logre estabilizar la condición de los cultivos en la recta final del ciclo productivo.
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