Hace un par de meses advertíamos en LA NACION Campo sobre la necesidad de invertir en infraestructura logística para gestionar adecuadamente una cosecha de 200 millones de toneladas que podría producirse en nuestro país si se eliminaran o redujeran drásticamente los derechos de exportación sobre los granos y subproductos de la agroindustria.
Durante 2025 se discutió la reducción de estas retenciones y, de hecho, finalmente registraron una baja del 20%. En ese marco político y económico, la superficie sembrada con cultivos anuales en la campaña 2025/26 creció de manera significativa:
Si el clima acompaña con condiciones normales de lluvia y temperatura, la Argentina podría llegar a producir más de 160 millones de toneladas de granos. Son 40 millones por encima del promedio de las diez campañas anteriores, es decir, aproximadamente 10.000 millones de dólares adicionales de creación de valor.
Eso implica generación de valor para toda la sociedad argentina: más empleo, más recursos en el interior y mayor ingreso de dólares al país. Es la reacción del agro argentino ante condiciones económicas más razonables, apenas con un guiño de normalidad.
Imaginemos lo que será posible si las reformas estructurales y las inversiones en infraestructura se concretan.
La sociedad argentina tiene un amigo en el campo
Marcelo Manera – LA NACION
A pesar de tantos años de políticas adversas al campo y de la prolongada postergación de inversiones en el interior —no sólo en caminos, sino también en comunicaciones, educación y salud— el productor argentino conserva una enorme capacidad de reacción y dinamismo.
La sociedad argentina recibe un aporte gigantesco del campo y de la agroindustria. La sociedad argentina tiene un amigo en el campo. Démosle al productor agropecuario el reconocimiento que merece, no muestras de incomprensión o incluso de desprecio.
El autor es director de Cazenave y Asociados




