La fortuna, el destino o que el Día de Todos los Muertos no se iba a cobrar una vida en el hecho que ocurrió en avenida De las Américas y Sarobe fueron los motivos por los que no hubo que computar en las estadísticas una nueva muerte como consecuencia de la violencia que se instaló como ley en las calles de Paraná.Por circunstancias que son motivo de investigación, fuentes policiales informaron que en la mencionada esquina, se denunció (y todavía no se probó) que desde una camioneta Toyota Hilux, conducida por un hombre de 29 años, se efectuaron dos disparos con un revólver Taurus calibre 38 cromado contra un remís Peugeot 405, perteneciente a la empresa Remises Laser, que era guiado por un chofer de 35 años, y que trasladaba a una pasajera identificada, también de 35 años.Uno de los disparos que dio en el capó del remís rebotó, y milagrosamente no hirió a uno de los 10 muchachos que realizaban sus respectivas rutinas a unos 25 metros de distancia del lugar del incidente, en el gimnasio ubicado en el primer piso de un local comercial, en cuya planta baja funciona un local dedicado a la venta de elementos para la pesca y la actividad náutica. El otro balazo impactó en el extremo inferior izquierdo del parabrisas, del lado del conductor, y terminó alojándose en el habitáculo del auto.Por la violencia inusual y el horario pico, el hecho no pasó desapercibido. Un llamado anónimo y un móvil que realiza guardias en una sucursal del Banco de Entre Ríos sobre avenida De las Américas alertaron del incidente al Comando Radioeléctrico que, con los datos del vehículo, irradió la localización de la camioneta desde donde supuestamente se efectuaron los disparos, en tanto que varios móviles acudieron al lugar.El rápido despliegue policial derivó en que -a metros de la esquina de Alvarado y Arenales, detrás del paredón de los cuarteles del Ejército- un móvil de la fuerza que iba al lugar del incidente se cruzara con la camioneta que se trataba de localizar. Los efectivos afirman haber observado que desde el rodado se pudo haber arrojado un objeto y giraron para perseguirla. A la sazón, en el lugar señalado y entre la maleza, al costado de la vereda se halló el arma que se habría utilizado en el hecho. La misma será sometida a pericias comparativas con los proyectiles secuestrados para determinar fehacientemente si los disparos fueron realizados con ella.Mientras, dos policías en motocicleta detenían en Monte Caseros a metros de Villaguay a una camioneta cuya descripción coincidía con la que habría participado en el incidente.Allí se instó a descender a los ocupantes, identificándose al conductor; al tiempo que se esperaba la correspondiente orden judicial para requisar el vehículo en búsqueda de elementos que aportaran al esclarecimiento del hecho.


