
El viernes por la mañana, mientras recorría el campo, Alberto Daniel Fernández halló el alambrado perimetral cortado: los siete hilos seccionados de forma limpia e intencional y tendidos sobre el suelo. Él lo interpreta como una clara intención de causar daño deliberado. Aunque no había huellas de arreo, señales de robo ni indicios de faena, sostiene que lo ocurrido durante la noche del jueves o en la madrugada siguiente fue un “atentado”. A pocos metros pasa la ruta provincial, por donde los animales podrían haber salido en masa y haber provocado un accidente grave.
Fernández es tambero desde hace 43 años y trabaja en la chacra La Deseada, frente a la ciudad de Coronel Suárez, a la vera de la ruta provincial 85. En diálogo con LA NACION explicó que el corte fue claramente intencional: el alambrado fue seccionado de manera “prolija” en un punto crítico; de no haber estado funcionando un piolín eléctrico a pocos metros, las vacas habrían salido a la ruta, con un riesgo extremo para la seguridad vial.
“Fue un corte intencional, nítido, hechos con tijera de cortar alambre. Se cayó todo el alambrado al piso. El que vino, no vino a robar. Nadie viene al pueblo a robar una vaca lechera. El delincuente que hizo esto —que yo llamo directamente un atentado—, por las consecuencias que potencialmente hubiese tenido, podría haber provocado un desastre. Todo el mundo sabe lo que significa encontrarse una vaca arriba de una ruta. En mi caso, son más de 100 vacas; habría sido catastrófico. Podía haber ocurrido cualquier accidente terrible”, narró.
Según contó, lo vivido fue verdaderamente un “atentado”, aunque afortunadamente terminó con suerte. Tras hallar la escena, alertó a otros productores y realizó la denuncia policial, y espera que la investigación tenga el seguimiento correspondiente.
Así quedó el alambre de su campoGentileza
“Afortunadamente, la persona que los cortó no se dio cuenta de que el carretel del eléctrico, de la parcela donde estaban las vacas, estaba unos 5 metros al costado. Eso impidió que las vacas se nos vayan de noche a la ruta; quizás el resultado hubiese sido distinto. La intencionalidad fue clara”, advirtió.
Remarcó que la finalidad era evidente: causar un daño y desencadenar un hecho grave que se hiciera visible. Contó que en la zona hubo indicios o episodios parecidos, aunque aclaró que no se trata de una práctica habitual. “Puede haber alguna cortada de alambre puntual, algún robo de chacra, algún cuatrerismo, alguien que carnee algún animal, pero tampoco es tan habitual. Esto que ocurrió, que yo sepa, y acá al lado del pueblo, es la primera vez. El hecho pudo haber sido muy grave, con un accidente donde muriera gente, y ahí ya estaríamos hablando de otra situación”, describió.
Fernández sugiere que podría tratarse de una represalia por su última exposición pública, semanas atrás, cuando el gobierno local impulsó un aumento del 10% en la tasa vial y la creación de un impuesto del 2% sobre los combustibles. El productor es presidente de la Coalición Cívica de Coronel Suárez y el mayor contribuyente del distrito; por eso, dijo, en este tiempo ha estado “actuando en política” y expresó con firmeza su oposición al aumento, que finalmente se aprobó.
Dentro del campo hay más de 100 vacas que podían salir a la ruta Gentileza
“Nos opusimos fuertemente, lo hicimos público, en la asamblea que terminó aprobando una ordenanza con aumento de tasas y la creación de un nuevo impuesto por parte del intendente [Ricardo Moccero]. Nos manifestamos en varias oportunidades… Uno piensa si esto será consecuencia de todo eso, y lo dejamos como interrogante, porque realmente no tenemos elementos para afirmarlo. La persona que hizo este daño quiso hacer daño, nada más. Si se mezcló lo político con lo otro, estaríamos ante una situación muy grave”, lamentó.
El productor hizo la denuncia, donde relató los hechos y se espera que haya una investigación judicialGentileza
Agregó que “si alguien piensa que este tipo de estrategias sirven para amedrentar a la oposición, a quien no piense igual o a quien se manifieste, estarían ante una grave situación democrática”. En este caso, acotó, le queda la duda. “Lo importante ahora es que las cámaras que tiene instaladas la municipalidad puedan detectar quién fue el autor material y, eventualmente, si existe algún autor intelectual. Hay cámaras que apuntan hacia ese lado de la ruta del campo. Las más cercanas están en una rotonda sobre la ruta, a unos 500 o 600 metros, sobre el camino que va al cementerio municipal. No sé si en el cementerio hay cámaras”, dijo.
Hay un fiscal a cargo de la causa y espera que la municipalidad investigue las imágenes de las cámaras de seguridad para identificar a los responsables. “No tengo a nadie en particular a quien señalar. Si bien estoy expuesto públicamente por mi participación política, no tengo conflictos comerciales, personales, ni con empleados. Esto me cayó de sorpresa y por eso dudamos si no es una represalia por nuestra participación política opositora al gobierno municipal, vinculada al aumento de tasas y la creación de nuevos impuestos”, afirmó.
Fernández: “No tengo a nadie en particular a quien señalar”Gentileza
Por último aclaró que no hubo daños económicos significativos: solo requirió unas horas de trabajo al mediodía para reparar el alambrado. “El problema grave no es el daño económico, sino lo que pudo haber ocurrido”, cerró.




