Al tener que abandonar el juego, Arolfo no encontró mejor respuesta a su exclusión que agredir verbalmente a los jugadores del club paranaenses. La gresca se veía venir y estalló cuando faltaban solo 17 segundos para la culminación del juego y la mayoría de los rivales se tomaron a golpe de puño, ante lo cual intervino la policía.Arolfo sacó de un bolso (o se lo entregó un chiquilín que estaba junto al banco) un arma blanca -algunos dicen una faca casera, otros un destonillador- con la cual amenazó e intentó herir a un par de jugadores de Olimpia.Otra vez arreció la gresca con golpes por parte de los dos lados hasta que el personal policial buscó a Arolfo, quién respondió a los golpes a la intención de los funcionarios. Nada le valió ya que a pesar de que los uniformados también fueron golpeados por parte de los otros jugadores y simpatizantes colonenses, consiguieron reducirlo y llevarlo hasta un móvil en el cual fue trasladado de inmediato a la Comisaría 2ª imputado de lesiones en riña, amenazas con arma blanca y resistencia a la autoridad disponiendo la Justicia su indagatoria en libertad y la iniciación de las actuaciones penales del caso.


