
En Annobón, una remota isla de 17 km² ubicada en el océano Atlántico, al sur del archipiélago de Santo Tomé y Príncipe, se intensifica el reclamo de activistas políticos para que el gobierno de Javier Milei apoye la denuncia de violaciones de derechos humanos en el régimen dictatorial de Guinea Ecuatorial, encabezado por el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo.
Orlando Cartagena Lagar, autoproclamado “primer ministro” del gobierno de Annobón, cuestiona la soberanía de Guinea Ecuatorial sobre la isla y denuncia la violencia política que sufren sus habitantes.
“La situación de Annobón es dramática. Estamos soportando un asedio militar de Obiang y su clan de militares sin escrúpulos, quienes someten a la población a una miseria absoluta. No hay agua, no hay servicios de salud, no hay electricidad, ni colegios para los niños. Además, los militares cometen abusos contra menores como métodos de humillación. Estamos viviendo una crisis humanitaria increíble,” expresó Cartagena Lagar en una conversación con radio Mitre.
Según la página de “Ambô Legadu”, el movimiento político al que pertenece Cartagena Lagar, esta agrupación ha convocado asambleas generales del Pueblo Annobonés desde 2021 para discutir la cuestión de la soberanía. El grupo ha solicitado a las autoridades de Guinea Ecuatorial la autodeterminación del pueblo de Annobón, un reclamo que ha sido ignorado.
El 8 de julio de 2022, una nueva asamblea declaró unilateralmente la independencia, aunque hasta la fecha no ha recibido reconocimiento formal de ningún otro estado. En 2024, logró su inclusión como miembro de la UNPO, la “Organización de Naciones y Pueblos No Representados”, una entidad asociada a la ONU.
Cartagena Lagar afirma que la mayoría de los habitantes de la isla, cerca de 20,000 personas, han huido al exilio debido a la carestía y la crisis humanitaria, quedando solo 2,000. De acuerdo con el censo del Instituto Nacional de Estadística de Guinea Ecuatorial (INEGE) de 2016, la población superaba las 5,000 personas.
“Se sobrevive únicamente con tubérculos y pesca artesanal. Esto no es suficiente, y como la población está diezmada y los militares abusan de las niñas, muchas se ven obligadas a salir,” manifestó. Y remató: “Es un terrorismo y genocidio absoluto contra nuestro pueblo.”
La situación política de Annobón
El “primer ministro” explicó por qué solicitan la ayuda de Argentina, señalando que existe “una historia común” con el país. “Hemos pertenecido al Virreinato del Río de la Plata; somos un pueblo africano que habla español. Buscamos el apoyo de países con los que hemos tenido lazos históricos, y contamos con seguidores y un asesor argentino,” explicó.
España es uno de los países donde su solicitud de ayuda ha tenido algún eco. Desde el partido “Podemos” se presentó un proyecto legislativo en apoyo a su reclamo humanitario, solicitando que se considere su estatus de descolonización ante las Naciones Unidas.
Desde la península ibérica, recordaron que Annobón fue colonizada por Portugal a finales del siglo XV, de donde proviene su nombre “Año Bueno.” En 1778, la isla fue transferida a España mediante el Tratado de El Pardo y, desde entonces, ha sufrido un severo abandono institucional, sin integración efectiva en la administración ni provisión de servicios básicos. En 1968, España se desprendió de Annobón al otorgar la independencia a Guinea Ecuatorial sobre sus territorios subsaharianos.
A pesar de este pedido de soberanía, los organismos internacionales solo han registrado la violencia política y las violaciones de derechos humanos en la isla contra activistas. El 29 de noviembre de 2024, el Consejo de Seguridad de la ONU incluyó en su análisis la crisis política desencadenada el 21 de julio del año pasado, cuando las fuerzas de seguridad del gobierno de Guinea Ecuatorial reprimieron con “uso excesivo de la fuerza” diversas protestas por la explotación de recursos naturales.
En ese contexto, “la conexión a internet y la telefonía estuvieron cortadas durante más de un mes, y se enviaron fuerzas de defensa y seguridad a Annobón, resultando en la detención de al menos 20 isleños, todos pertenecientes a la etnia annobón,” señala el reporte. Amnistía Internacional también ha advertido sobre estos hechos, y el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria exigió la liberación de los detenidos.
En medio de esta agitación, renunció la primera ministra Manuela Roka Botey y el gobierno parlamentario de Guinea Ecuatorial, quienes dimitieron a pedido del presidente Teodoro Obiang Nguema, quien alegó la incapacidad del gobierno para resolver la crisis económica.
En este tumulto, el reclamo del autoproclamado gobierno de Annobón vuelve a cobrar relevancia. “Lo importante es salir de la situación actual, buscando el reconocimiento de nuestra independencia de Guinea Ecuatorial,” insistió Cartagena Lagar, no descartando una eventual negociación con Argentina.
“Otros países no nos han abierto las puertas. El pueblo argentino nos ha atendido,” afirmó el primer ministro respecto a su reciente visita al país, donde participó en actividades en el Congreso. Aunque aclaró que no están solicitando una “anexión” a Argentina, sugirió en declaraciones a radio Rivadavia: “Podemos ser parte de Argentina. Podemos ser parte de una provincia o un estado asociado.”




