Viernes, 9 de mayo de 2008   |   Política

Alberto Fernández enfrenta críticas propias: "Ya todos tienen un cargo"

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se entregó en las últimas horas a un recreo en medio de los avatares del gobierno con el campo y dedicó dos veladas a reforzar su presencia como referente político del kirchnerismo en la Capital Federal.
El miércoles por la noche, el jefe de Gabinete se reunió con una veintena de funcionarios y legisladores, entre porteños y del ala no pejotista del oficialismo. Ayer almorzó en su barrio, Puerto Madero, con toda la bancada del Frente para la Victoria de la Legislatura local, en lo que fue el segundo encuentro del jefe político con el bloque desde que se inició la era Cristina. Pero en esta oportunidad el oficialismo porteño venía organizando encuentros propios, ya hablando de posalbertismo en una etapa donde el ex ministro de Educación, Daniel Filmus, presume de convertirse en el referente de los campamentos del distrito aliados al gobierno. El jefe de Gabinete les repitió que «cuando ingresé al gobierno de Cristina estaba convencido de que debía promoverse un cambio, renovar todo el equipo, incluido mi cargo, y creo que fue un error político no hacerlo». Pero también dio a entender a la mesa que por el momento no había tempestades, que estaba allí porque «yo soy el gobierno». Repetición Fernández, paciente, escuchó en la noche del miércoles discursos breves de varios de los asistentes, insistió con su situación estable en el plantel de Cristina y repelió la catarsis de esos transversales que por distintas vías le hicieron llegar su incertidumbre ante la pejotización del gobierno. «Ustedes dice que el gobierno se pejotizó y que se sienten que no les prestamos atención, pero veo que todos los que están acá son ministros, funcionarios importantes o legisladores», reprochó Fernández al grupo que había sido convocado por Graciela Ocaña, titular del sello Partido para la Victoria. También estaban Ariel Basteiro, Claudio Morgado, Juan Manuel Abal Medina, Gabriel Fuks, Diego Kravetz, Ivanna Centanaro, Gabriela Cerruti y, entre otros, Filmus. Precisamente, ese senador, que ocupó el cargo de vicepresidente del PJ Capital, fue quien dijo «yo soy peronista», intentando una aclaración que el grupo no entendió, como no comprende con claridad en qué ribera de los campamentos kirchneristas se encuentra el ex candidato. Organización «Lo que pasa -siguió Fernández- es que siempre pasa lo mismo con el centroizquierda, o transversalidad o como quieran llamarle. No logran articular, no saben articular el poder político en contrapeso», mortificó para insistir con la «necesidad» de que esos transversales se organicen de alguna manera y en bloque promuevan, por estos días, algún tipo de manifestación de apoyo al gobierno. Con la mesa de legisladores del bloque que preside Kravetz, el clima fue más distendido y hasta sorprendió a los comensales que Alberto F. se entregara sin apuro a la sobremesa y hasta interesado por la ley de bicisendas. Estuvieron los legisladores Silvia La Ruffa, Juan Manuel Olmos, Sebastián Gramajo, la radical Ivanna Centanaro, Gabriela Cerruti, Alicia Bello, Pablo Failde, Cristian Asinelli y Juan Cabandié, además de Kravetz. Les pidió a los diputados que se organizaran para trabajar los temas porteños y como oposición a Mauricio Macri, pero aventuró que «serán difíciles las próximas elecciones». Tanto se extendió la hora del café, que el bloque ingresó tarde a la sesión ordinaria de la Legislatura porteña, pero inmediatamente, tal vez alentados por la vuelta al ruedo del jefe político, se plegó al embate de la otra oposición porteña -la de Carrió e Ibarra- y se retiró del recinto dejando a Macri sin una ley clave. (Fuente: Ambito Financiero)

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