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Miércoles, 12 de febrero de 2020

Al menos 14 provincias no garantizan el cumplimiento de los 180 días de clase (la situación de Entre Ríos)

Al menos 14 provincias no garantizan el cumplimiento de los 180 días de clase (la situación de Entre Ríos)

La Argentina está dividida en 24 jurisdicciones: 23provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. De esos 24 territorios quedelinean el mapa político, nada menos que catorce no contemplan un ciclolectivo con los 180 días de clases que estipula una ley sancionada en 2003. Eldato se desprende de un informe que llevó a cabo el Observatorio Argentinos porla Educación con la información que los distintos Ministerios de Educaciónprovinciales y sindicatos tuvieron disponibles hasta el 17 de enero de este año.

Ese conteo, el de las catorce provincias que desde suplanificación no tienen previsto cumplir con los 180 días de clases, contemplalos feriados nacionales, el receso invernal y también las jornadas docentes decapacitación que deben llevarse a cabo. Entre esas catorce hay nueve provinciasque, aún sin contemplar las jornadas docentes y siempre según el informe delobservatorio, están por debajo de los 180 días de clase que los alumnos debentener garantizados en todos los niveles educativos obligatorios.

Esas nueve jurisdicciones son Corrientes, Entre Ríos, LaRioja, San Juan -todas con 179 días planificados-, Formosa, Misiones, Santiagodel Estero -con 178 días previstos-, San Luis -177- y Catamarca -175-. Jujuy,Córdoba, Tierra del Fuego, Salta y La Pampa son las cinco que, contando lasjornadas que ya tienen previstas, llevan a catorce la cantidad dejurisdicciones que no garantizarán los días obligatorios a los alumnos de susescuelas.

Según el informe del observatorio, cuyo autor principal esel especialista en Educación Gustavo Iaies, a lo largo del año se suman motivosque restan aún más días de clase a los chicos: problemas edilicios, fallas enlos servicios públicos que deben abastecer a las escuelas, paros docentes y nodocentes o factores climáticos. Entre sus conclusiones principales, el estudiodestaca que no se implementa ninguna medida para recuperar los días perdidospor estos factores. “Estamos frente a un sistema educativo que no puedecumplir sus propias pautas”, sostiene el informe.

Algo similar asegura Claudia Romero, directora de Educaciónde la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT): “El primer problema es que noestá prevista una sanción ante el incumplimiento de los 180 días de clases. Nohay ni premios ni castigos ni una autoridad de aplicación, y una ley que noprevé sanciones es sólo una expresión de deseo”, describe. Y agrega:”Hay una declamación te interés por la educación en los políticos ytambién en la sociedad, pero a la hora efectiva de que los chicos vayan a laescuela esto no se cumple”.

“Esta información da cuenta de la falta degobernabilidad del sistema educativo: ni siquiera en el planeamiento se puedegarantizar lo que estipula la ley. Cuando mirás los resultados de los exámenesa alumnos de los últimos 15 o 20 años y ves que no mejoran, uno de los primerospasos tiene que ser resolver el problema de los días de clase”, enfatizaGustavo Iaies, especialista en Educación y autor principal del informe queelaboró el observatorio. En coincidencia con Romero, suma: “Hay unproblema de consideración de padres y funcionarios respecto de la importanciade que los pibes estén en la escuela. Los funcionarios no cumplen, ¿los padresno van a reclamar? En principio parece que no”.

Para Iaies, el incumplimiento del calendario escolarestipulado por la ley “da un mensaje difícil porque el mensaje que hay quetransmitir a los chicos es que ir cada día a la escuela es muyimportante”. Alieto Guadagni, miembro de la Academia Nacional de Educacióny director del Centro de Estudios de la Educación Argentina de la Universidadde Belgrano, es contundente: “La Argentina nunca cumplió con esos 180 díasde clases. Nunca nadie cumplió con aquello de que hay que recuperar los días declase perdidos. Es una de las explicaciones del bajo nivel educativo de loschicos argentinos. Y es también una profunda discriminación hacia los chicospobres, porque la escuela privada da clases. Los hijos de quienes toman lasdecisiones importantes del país van a escuelas privadas, y esas decisionesperjudican a los que van a las públicas”.

Guadagni ilustra su observación: “Desde que se sancionóla Ley 1.420 -que estableció la educación obligatoria y gratuita- hasta 2003nunca cayó la matrícula de primarias estatales. Pero en 2003 empezó a caer ycrece la escuela privada. Los sectores más pobres se fugan a escuelasevangelistas o católicas en los barrios más vulnerables porque allí los chicostendrán clase. Cada día que una escuela pública no le abre la puerta a un chicopobre le otorga un pasaporte a la exclusión social”.

Para Romero, el cumplimiento de los 180 días de clase esrequisito necesario -aunque no suficiente- para que los alumnos lleguen a sercompetitivos en el mercado laboral en el futuro. “Hay que trabajar en lacalidad, y otra deuda pendiente es extender la jornada. Pero cada día pasado enla escuela es una oportunidad para incorporar nuevas herramientas”,sostiene. “La escuela es, para los chicos más pobres, el lugar en el queesa pobreza se puede combatir a través del conocimiento. Y el lugar en el queestán cuidados y alimentados. Achicar el tiempo en la escuela reduce todoeso”, agrega Romero.

Ante la consulta por las conclusiones del informe elaboradopor el Observatorio Argentinos por la Educación, fuentes del Ministerio deEducación de la Nación dijeron a Clarín que “la visión cuantitativa que seplantea sobre los 180 días de clases (contabilizando los días hábiles desde lafecha de inicio hasta la finalización del ciclo lectivo y restándole los díascorrespondientes al receso de invierno y los feriados) no contempla el caso dela doble jornada, la extensión de la misma las horas de tutorías en las que sedesarrollan también actividades educativas con contenido pedagógico, las que enconjunto exceden en la práctica, la meta mínima de los 180 días”. Esasmismas fuentes aseguraron que los días de clase que se suspendan por jornadasinstitucionales u otras razones serán recuperados. Es lo que establece la leyy, coinciden los especialistas, no se cumple.

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