
La preocupación de las provincias por sus recursos hídricos-por su escasez o exceso, y por el impacto económico regional- se instaló demanera clara en la agenda de los gobernadores tras el recambio de poder del 10de diciembre, y ya es motor de armados regionales, no exentos de conflictos enalgunos casos y en los que interviene la Casa Rosada.
Por debajo de las urgencias locales más visibilizadas yatadas a la crisis nacional avanza así un intenso tejido de contactos entremandatarios fomentado -afirman desde despachos provinciales- por el propioAlberto Fernández, bajo la premisa de potenciar la participación de losdistritos y su trabajo en bloque, en pos de abordar a soluciones de carácterregional.
Una de esas postales quedará delineada hoy, la mano de unareunión en Resistencia en la que el peronista Jorge Capitanich oficiará deanfitrión al recibir a sus pares de Santa Fe, el también justicialista OmarPerotti, y de Santiago del Estero, Gerardo Zamora (Frente Cívico), con foco enavanzar en un mejor ordenamiento y funcionamiento de la cuenca de los BajosSubmeridionales. A esa mesa -a las 11.30- se sentará también el ministro delInterior, Eduardo “Wado” De Pedro.
“La idea central es promover un plan director de carácterintegral”, aseguró ayer Capitanich a Ámbito Financiero, además de destacar quela estrategia está directamente ligada a “fomentar fuentes de financiamientocon organismos multilaterales de crédito” y a “definir obras y un plan deacción para promover el desarrollo productivo de la región”.
La cuenta involucra a 5,4 millones de hectáreas en esas tresprovincias y está marcada por los problemas de drenaje.
“El Presidente nos pidió que nos ocupemos de la regulaciónde los Bajos Submeridionales, de la hidrovía Paraná – Paraguay y de potenciarel desarrollo agropecuario sobre la base de una política de alcance federal”,había asegurado días atrás Capitanich, quien cultiva la premisa de que “laintegración de las provincias para el desarrollo de las economías es clave”.”Es necesaria una reestructuración regional de Argentina para que lasprovincias que integran cada una de las regiones tengan políticas en común yactivas”, enfatiza.
Bajo esa línea, precisamente, los gobernadores del Nordestevienen de cosechar en diciembre pasado el guiño de Fernández para que lasprovincias puedan participar de la administración de la estratégica hidrovíaParaná-Paraguay,
A fines de enero, Perotti y el Fiscal de Estado de EntreRíos, Julio Rodríguez Signes, analizaron la senda de la organización jurídicaen pos de ese objetivo. Según el Fiscal del distrito que gobierna eljusticialista Gustavo Bordet, una de las posibilidades es la firma de untratado interprovincial “para poder, desde esa posición, plantear lascuestiones de profundidad, navegabilidad, ambientales y de uso del recurso”.
En esa línea, evaluaron la posibilidad de constituir la”Región Hidrovía”. Según la información que barajan en despachos provinciales, Fernándezevalúa crear por decreto la Agencia Nacional de Hidrovía, presidida por unmiembro del Ejecutivo nacional y con participación de las provincias paraintervenir en su licitación y control.
Por esa estratégica vía -que involucra a las provincias deBuenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones ycuya concesión vence en 2021- transitan exportaciones paraguayas, del sur deBrasil y gran parte de las exportaciones argentinas.
En esa movida regional priman las coincidencias de losgobernadores. En cambio, otro armado que crece en paralelo, también en torno derecursos hídricos, está marcado por la tensión: la transferencia días atrás -yapautada desde la gestión de Mauricio Macri- a Mendoza de cerca de u$s14millones para financiar la construcción de la represa Portezuelo del Vientoprofundizó un ríspido conflicto interprovincial por el manejo del agua -un bienvital y escaso en esa región- que ahora hereda Fernández.
La nueva estocada la dio el Gobierno del justicialista pampeanoSergio Ziliotto, quien decidió ampliar la demanda contra Mendoza y contraNación ante la Corte Suprema por la construcción de esa represa, y en pos deque se despliegue antes un estudio ambiental aprobado por un ente regional. Ala queja sumó el Gobierno de la rionegrina Arabela Carreras, preocupado tambiénpor el alicaído caudal del Río Colorado, afluente del Río Grande, donde seemplazará la presa a la que ven como foco potenciador de la escasez de agua dela región. Por eso pidieron que Nación las convoque para resolver el entuertojunto a las otras tres provincias involucradas en esa cuenca: la propia Mendoza(del radical Rodolfo Suarez), Neuquén (Omar Gutiérrez) y Buenos Aires (AxelKifillof).





