La “fiesta polémica” suspendida coloca la atención sobre el Puerto Nuevo, un lugar que "continúa invadido por emprendimientos privados en irregular situación jurídica", indicaron desde la Asamblea por los Espacios Públicos a INFORME DIGITAL.En realidad, este “evento” era el dato menor. "Pero se lo quiere poner en primer plano", advierten para luego acusar que "cesiones y sub-alquileres de predios públicos, posible desplazamiento de la escuela de canotaje y anuncio de un shopping en su lugar, inauguración de un nuevo emprendimiento donde funcionaba Café Bugati, incumplimientos de los ocupantes".Agregan que "El ente mixto anunciado por el oficialismo sólo fue una pantalla para justificar, frente la opinión pública, los espacios cedidos a privados. Hasta tanto el “ente mixto” no se conforme y defina sobre el Puerto Nuevo, los actuales ocupantes no serán desalojados. Por eso es que el ente no se va a conformar, mientras no haya presión social". En su momento, el propio Intendente dijo que iba a abrir un canal de diálogo con la Asamblea -que viene trabajando en el puerto desde febrero de 2008-, "esto nunca se cumplió". Por otro lado, el Secretario de Planificación de la provincia, Guillermo Federik, "tampoco respondió a los pedidos que desde febrero, y en más de cinco oportunidades, le ha requerido la Asamblea por los Espacios Públicos", advierten. Finalmente aseguran que "La fiesta es sólo un emergente de la pésima política implementada desde el municipio y la provincia en estos espacios claves de la ciudad, con identidad, historia y proyección. La política implementada, hasta ahora, sólo ha favorecido negocios particulares -ni siquiera la buena inversión privada, que no es lo mismo-, en desmedro de las reales necesidades de la ciudad, como son el resguardo del patrimonio histórico, la identidad, el trabajo, la cultura y otro tipo de emprendimientos".




