Lunes, 13 de abril de 2009   |   Policiales

Acusan a una jueza de Paraná de usar sus influencias en una causa

Se trata de Gabriela Mastaglia, que en la construcción de su casa habría dañado la de su vecina Liliana Olmos. La denunciaron por Daños y Perjuicios. Afirman que realizó artimañas para entorpecer la causa.
Liliana Olmos, quien demandó a la jueza en lo Civil y Comercial Gabriela Teresita Mastaglia -vocal de Cámara de la Sala II- por Daños y Perjuicios, advirtió sobre el uso de influencias por parte de la magistrada. Según manifestó lo habría hecho para obtener una situación de privilegio en la causa que junto a sus hermanas le inició cuando la construcción de un importante inmueble, propiedad de la magistrada, habría dañado su casa. La mujer, que vive en Nogoyá 128, en Paraná, señaló que “Mastaglia habría utilizado su influencia para tratar de dejar en situación de desventaja a la parte demandante”, y explicó que “se notificó personalmente minutos más tarde de que el juez firmara la resolución dictando el traslado de la demanda”. Olmos señaló que “ella utilizó sus influencias para tratar de dejarnos en gran desventaja en el juicio que le iniciamos en su contra, hizo una cosa exactamente contraria a la que había ordenado el juez, induciendo a error al personal de la Mesa de Entradas”, y agregó: “Así, logró obstruir y dilatar el juicio”. Olmos destacó que “el juez había ordenado la notificación por cédula, es decir que un empleado judicial debía llevar la notificación al domicilio de la jueza, cosa que no alcanzó a suceder”. Si bien la notificación en forma personal no constituye una irregularidad, lo llamativo fue que cuando aún no se había secado la tinta de la resolución emitida por el juez, Mastaglia ya estaba notificada. Por esta situación, el abogado de Olmos presentó un incidente de nulidad de notificación impugnando el inusual procedimiento. En ese sentido, la demanda destacó que “este procedimiento, que habitualmente lleva varios días, sorprendió a las demandantes que la demandada estuviese tan apurada en conocer la demanda en su contra, cuan do lo común es que nadie desea que le llegue la noticia de que está siendo demandado o tiene un juicio en su contra”. Justicia para todosOlmos y sus hermanas esperan con tranquilidad el desarrollo de la causa, ya que sostienen que cuentan con numerosos informes técnicos y dictámenes realizados por expertos que avalarían su reclamo. La demanda tiene en claro que “uno de los demandados pertenece a la matriz judicial y el otro demandado es su esposo”. Aún así, señalaron: “A pesar del difícil momento confiamos en la Justicia”. El problema que motivó la demanda de Olmos y sus hermanas data de fines de 2004. La mujer señaló: “Estamos indignadas con las actitudes que adoptó la jueza camarista Gabriela Mastaglia”, y recordó que “no sólo que frustró todos los intentos de conciliación, sino que continúa negando su responsabilidad en los daños producidos a nuestra vivienda”. También agregó: “No sé si con esa actitud pretende protegerse ella misma o cubrir al director de la obra, que es su esposo”.Olmos destacó la actitud del juez que entiende en la causa ya que “aceptó intervenir en el juicio, en el que seis de ocho jueces se excusaron y no quisieron tomarla”. Finalmente evaluó que la magistrada “nos hizo una zancadilla indigna del cargo que ocupa; sin embargo tenemos muchas esperanzas en la imparcialidad del juez para que resuelva en forma justa y equitativa”, y adelantó: “Estamos evaluando llevar una presentación ante el superior Tribunal de Justicia para que entienda en esta causa y si corresponde aplique las sanciones que quepan”. (Fuente: Diario UNO)

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