La excarcelación que le otorgó la Sala Nº 1 en lo Criminal de Paraná a Marcelo Costas, único imputado por el crimen de su esposa la neuróloga Wilma Meza, continúa generando rechazo en la familia, allegados y organizaciones sociales que luchan por los derechos de las mujeres. A pesar de que la medida está dentro de lo que los procedimientos establecen, ayer una grupo de 50 personas se manifestó contra la medida.A las 11, tal cual estaba anunciado, las mujeres, vestidas de negro y maquilladas simulando moretones producto de golpes, se pararon de espaldas a Tribunales con carteles que expresaban toda la bronca e indignación por la excarcelación de Costas. A las 11.45, un grupo de siete mujeres se acostó en la calle y el resto las acompañó con los carteles levantados y en silencio. De esa manera cortaron la calle por 15 minutos, recibiendo la curiosa mirada de los automovilistas que pasaban por el lugar.Marcelo Meza, hermano de la víctima y motor de la manifestación señaló que apoyó la iniciativa “no sólo gente ligada al arte, sino que se acercó hasta aquí gente que nos brindó su apoyo cuando uno pasa por este tipo de situación horrible”. Meza criticó el accionar de la Justicia porque sostuvo que preferirían “estar esperando una resolución de la Justicia, que las cosas se hagan con criterio, porque las leyes no se aplican con criterio, se aplican erróneamente”, y reprochó “el factor duda que aplican para dejar libre a la persona que mató a mi hermana, puesto que era el único que estaba con ella en ese momento”.Además, Meza recordó que “están las pruebas del forense, testigos que vieron cómo se trasladó el cuerpo”, y objetó: “Hubo manoseo del cuerpo de mi hermana durante tres horas para tapar pruebas”. Con todas estas observaciones en la mano, Meza sostuvo: “Sé que la Justicia tiene todas las pruebas que lo inculpan, entonces tendrían que aplicar con criterio y decir, ‘bueno, a este tipo no se lo puede dejar libre’ por más que tengan que demorar tres meses, 10 meses, un año el inicio del juicio, no puede permanecer libre porque no hay factor duda”.Sin embargo, sostuvo: “No tengo ninguna duda de que en el juicio el fallo será el que tiene que ser, porque no hay ni coartada ni ningún tipo de forma por el que se pueda librar de la responsabilidad que esta persona tiene sobre lo que pasó”.Meza opinó que “se tiene que pensar mucho en que hay dos criaturas de 6 y 10 años que están recibiendo información de la familia de este tipo sobre que la madre se envenenó”, y agregó: “Lo mejor que pueden hacer es callarse la boca, tratan de ensuciar el nombre de mi hermana con tal de salvar a un asesino”. PostalesMientras los medios trataban de obtener una declaración de los familiares de Meza, unos metros más allá los empelados judiciales realizaban su reclamo con absoluta legitimidad y seriedad. Sin embargo, uno y sólo un manifestante judicial no entendió que los reclamos por justicia son legítimos sin importar si se trata de un salario digno o para manifestar contra una medida judicial, por más que ésta esté amparada por los procedimientos.Así, este único empleado judicial ensordeció y molestó a todos los presentes con una bocina y un cencerro, y se enojó cuando una mujer le pidió que cesara por un momento para poder realizar la protesta con normalidad. En definitiva, no entendió la naturaleza del reclamo.


