Jueves, 2 de julio de 2009   |   Policiales

Absolvieron a ex empleado judicial acusado de ocultar un expediente

El hecho que data de 2005 involucró a personalidades de distintos ámbitos de Diamante. Durante el debate surgieron situaciones que pusieron en cuestión los mismos argumentos por los que el ex empleado judicial perdió su empleo.
La agente fiscal Cecilia Bértora decidió no presentar cargos contra Omar Bernardinelli, el ex escribiente de los Tribunales de Diamante que compareció acusado del delito de Violación de documento por un hecho que habría ocurrido entre diciembre de 2001 y abril de 2005. Así, el hombre que vivió con mucha intensidad el debate en que se juzgó su conducta en un complejo caso que involucró a personalidades del ámbito judicial de la Ciudad Blanca, se retiró de los Tribunales paranaenses rodeado de sus familiares y acompañado por su abogado defensor Nelson Schlotahuer, satisfecho por haber dejado en limpio su nombre.Bernardinelli, un hombre reconocido en su ciudad por su pasión por el fútbol, deporte con el que siempre colaboró, y por su participación en actividades sociales, compareció acusado de sustraer u ocultar y destruir parte de un expediente de un juicio que Ángel Sampietro, reconocido financista local, le inició al ex subjefe Departamental de Policía Luis Juver para cobrar una deuda. Sin embargo, durante el debate surgieron situaciones que pusieron en cuestión los argumentos de la acusación, los mismos por los que el ex empleado judicial perdió su empleo. Esto, sumado a que Bernardinelli se hizo cargo de los honorarios de los abogados, de la deuda de Juver y se preocupó por dar con el paradero del expediente de marras, fueron elementos suficientes para que la agente fiscal desistiera de solicitar una condena. La funcionaria entendió que el accionar del acusado en ningún momento entorpeció el servicio de Justicia.Bértora solicitó la absolución de Bernardinelli porque consideró que no hubo dolo, es decir que el ex escribiente no tuvo intenciones de cometer el delito que se le atribuyó, a los sumo, señaló, incurrió en una actitud negligente. En ese sentido, tuvo en cuenta que el imputado se hizo cargo de las consecuencias que pudo haber ocasionado su actuación; y que por la labor que desempeñaba en el Juzgado, llevaba expedientes y documentación a su casa porque durante la tarde se dedicaba a distribuir notificaciones.Efectos colateralesEl caso exhibió las condiciones de trabajo en la que deben realizar su tarea los empleados judiciales de una ciudad como Diamante. En ese sentido, a las conductas de familiaridad que desdibuja los límites que prescriben los actos burocráticos judiciales, se sumaron las consecuencias que ocasionó la destrucción del Juzgado de Instrucción local por un incendio.Respecto de las conductas, en el debate una abogada que trabajó en Diamante en la época en que ocurrió el hecho sostuvo que en los Tribunales locales no se presenta copia para certificar un trámite, y agregó que el motivo es que se trata de un Juzgado chico de una ciudad chica donde todos se conocen. Incluso se dijo que “no hay mesa de entrada, sólo un mostrador donde atienden dos personas, una era Omar (Bernardinelli) que era el que más trabajaba”. En ese sentido, otro testigo declaró que aquel “siempre tenía mucho trabajo, por lo que se quejaba que tenía poco personal”.El incendio de Tribunales de Diamante también tuvo su lugar en el debate. Así, un testigo recordó que a la mudanza luego del siniestro, cuyos motivos aún no fueron aclarados, debió realizarla la Policía. Fue ante la demora del Juzgado de Paz del traslado de los elementos a la nueva sede que se alquiló en calle Echagüe. “No sé que se llevaron”, dijo.Juzgado chico, infierno grandeEl caso sacó a la luz las difíciles relaciones laborales que se generan en un juzgado chico que tiene poco personal pero intensa actividad. Si bien los testigos intentaron minimizar la mala relación que existía entre el juez de Paz Esteban Monge y Bernardinelli, aquella se coló en los testimonios que se escucharon en el juicio llevado adelante en los Tribunales de Paraná.Para el magistrado, los recurrentes pedidos de licencia por enfermedad del ex escribiente ocasionaban “graves problemas”. En ese sentido, aunque el funcionario lo negó, la defensa logró demostrar que al menos en dos ocasiones y mediante expediente se quejó ante el Superior Tribunal de Justicia de la Provincia por lo que consideró “ausentismo laboral crónico” de Bernardinelli. Un testigo sostuvo: “Sabía que no había buena relación entre Omar (Bernardinelli) y el juez” y se cubrió “pero todo eran trascendidos”; y otro recordó que “había problemas internos en el Juzgado de la ciudad de Diamante”. (Fuente: Diario UNO)

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